El Estado colombiano ha intervenido en el desarrollo agropecuario y particularmente en la década de los 50 y finales de los años 80. En efecto, mediante una serie de políticas derivadas del modelo de sustitución de importaciones que predominó en América Latina en esta época. A partir de la década de los 90 el Gobierno Nacional redujo la participación directa del Estado, se eliminaron distorsiones y se buscó que el mercado fuera el elemento orientador para la toma de decisiones productivas. Este cambio implicó una transferencia del riesgo del sector público al privado, lo que condujo al Gobierno a establecer una política de gestión del riesgo. En efecto, a través de la expedición de la Ley 69 de 1993, se crea el seguro agropecuario en Colombia.
La Ley 69 de 1993 sobre el seguro agropecuario, es la base de la política de aseguramiento actual, en la cual se establece:
Como resultado de la Ley 69/93 y la Ley 101/93 se estableció el Fondo Nacional de Riesgo Agropecuario que le da impulso y permite el desarrollo del seguro agropecuario. De acuerdo a esta normativa, se subsidia el 30% de la prima en seguros individuales o el 60% en seguros colectivos (pólizas colectivas tomadas por grupos de productores). Para el 2010, están destinados para subsidio a las primas $20.000.000.000 pesos (USD 10millones). Se aseguran los costos de producción, con un carácter de seguro catastrófico, con un valor máximo de indemnización de U$S 250. Los principales riesgos amparados son heladas, exceso y déficit de lluvia, vientos fuertes, inundaciones, heladas, granizo y deslizamientos y avalanchas de origen climático.
En la operatoria, el organismo de aplicación es la Comisión Nacional de Riesgo Agropecuario (CNRA), compuesta por un conjunto de organismos, en donde el Ministerio define la póliza y actúa como Secretaría Técnica del CNRA, mientras que FINAGRO financia los recursos (ver grafica siguiente)

La compañía de seguros la Previsora y la Caja Agraria implementaron el primer seguro agrícola. No obstante, este último se inició como un seguro a la inversión, vinculado con los costos directos de producción, permitiendo así respaldar los préstamos de la banca. La cobertura se utilizó para riesgos específicos los cuales se fueron expandiendo poco a poco.
En el marco institucional, la Caja Agraria expedía las pólizas, con el fin de aprovechar su experiencia y su infraestructura ampliamente diseminada en las zonas rurales. La Previsora era el reasegurador, para lo cual conformó un grupo con compañías nacionales y extranjeras y contó con el respaldo adicional del Fondo Nacional de Calamidades. Finalmente la experiencia resultante de este intento dejó en claro la elevada posibilidad de pérdida total en los cultivos por efecto de inundaciones, heladas y sequías lo que llevó al posterior desmonte del citado mecanismo.
A partir del año 2004 se retoma el tema del seguro agropecuario por parte de la compañía de seguros la Previsora, quien trabajó con este esquema de aseguramiento hasta el primer trimestre de 2007, a partir de allí, el seguro agropecuario viene siendo ofrecido únicamente por la compañía MAPFRE Seguros.
A continuación se muestran los esquemas de seguro utilizados a partir del año 2004
Fue el primer esquema de aseguramiento que se implementó en Colombia después de la experiencia de la Caja Agraria. Inicialmente, cobijó banano de exportación en las zonas de Urabá y Magdalena, contra los riesgos de vientos fuertes, inundación y exceso de humedad, como también plátano en las zonas de Urabá y el Eje Cafetero (Quindío, Caldas, Risaralda y Norte del Valle del Cauca), contra vientos fuertes. La A continuación se exponen algunos comentarios de las ejecuciones de seguro tradicional para Banano de Exportación.
Para el 2004, se produjeron 41 mil hectáreas sembradas en Urabá y Magdalena. No obstante, el uso efectivo de recursos para subsidiar la prima de aseguramiento ascendió a tan sólo $222 millones, (equivalentes al 2,4% de los recursos aprobados para tales fines) a la vez que el 100% de los productores asegurados se localizaron en la región del Urabá.
En particular, en el 2004, se expidieron 21 pólizas (con vigencia de un año) por un valor asegurado de $10.075 millones. En promedio, el subsidio fue equivalente al 40,7% del valor total de la prima. Dicho subsidio cobija de igual forma, el plátano, bajo el esquema de seguro tradicional y el algodón, maíz y arroz, bajo el esquema de seguro por índices climáticos.
A pesar del importante subsidio otorgado por el Gobierno a través del Fondo Nacional de Riesgos Agropecuarios, sólo se otorgaron 2.4% de los recursos disponibles. La baja demanda del subsidio en el 2004 puede ser atribuida a diversos factores como: los altos costos del seguro, unas condiciones de liquidez adversas (reevaluación de la tasa de cambio), la existencia de distorsiones y rigideces en cuanto a la normatividad del seguro, deficiencias de información y capacitación respecto a la existencia y operatividad del instrumento.
Se han asegurado desde 2007 a la fecha: 128.598 has en cultivos como maíz, banano, tabaco, algodón, arroz, sorgo y plátano. Las primas ascienden a USD 19.1 millones y en siniestros más gastos operativos a USD 9.3 millones.
El seguro por índices climáticos es un novedoso mecanismo, con el cual los productores agropecuarios pueden proteger los costos de producción de aquellos cultivos que se vean afectados por exceso o defecto en las precipitaciones y los vientos fuertes. Las pólizas cubren siniestros generados por variaciones en índices climáticos en los cultivos de maíz, arroz, algodón y tabaco. El valor de las primas se estima con base en las probabilidades de ocurrencia de las cantidades de lluvia del periodo agrícola de interés, que se definen en la póliza; el valor de la misma, varía según el umbral de lluvias que se elija como “disparador” para la indemnización.
Para determinar la existencia de siniestros se toma como referencia las lluvias registradas en estaciones meteorológicas operadas por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), que tengan una longitud de datos superior a 30 años. Una vez verificada la calidad y confiabilidad de los datos históricos de precipitación de cada estación, se reconoce la indemnización cuando acontecen simultáneamente las siguientes condiciones:
Sin embargo, es importante señalar que el monto de las indemnizaciones equivale a:
Cabe añadir que en la póliza, queda establecido que de cualquiera de las alternativas de indemnización mencionadas anteriormente, prevalecerá la que sea menor. El ámbito de aplicación de dicho seguro en 2005 fue la explotación del cultivo de algodón en las regiones de la Costa (Córdoba y Cesar), de los Llanos y del Interior del país (Tolima, Huila, Valle y Sur de Cundinamarca), maíz en la zona de Córdoba, arroz en la zona del Tolima y Huila
La Comisión Nacional de Crédito Agropecuario (CNCA), decide darle un gran vuelco a la política de aseguramiento colombiana en el 2006, ampliando el ámbito de aplicación del seguro agropecuario al territorio nacional y sin restringir zonas o regiones del país, agregando la producción de tabaco como objeto del seguro agropecuario y aumentando el porcentaje de subsidio hasta en un 60%.
Durante el año 2007, la CNCA aprobó el Plan Anual de Seguros Agropecuarios para el ejercicio 2007 con aporte financiero del Fondo Nacional de Riesgos Agropecuarios para la aplicación del subsidio a las primas, determinando que los cultivos de banano, maíz, soya, plátano, caña de azúcar y tabaco podrían acceder al subsidio a las primas. Finalmente durante el año 2007, con 27.965 has aseguradas, fueron pagados $4.020,7 millones por siniestros, donde él 91% correspondió al sector bananero.
La CNCA aprobó el Plan Anual de Seguros Agropecuarios para el ejercicio 2008 con un aporte financiero del Fondo Nacional de Riesgos Agropecuarios para la aplicación del subsidio a las primas por valor máximo de diecisiete mil ochocientos veintiséis seiscientos mil pesos ($17.826.600.000.oo) Durante la vigencia 2008 se pretende contar con pólizas de seguros para 123.000 has de los siguientes cultivos: Algodón, Maiz, Arroz, Soja, Platano, Banano, Sorgo, Caña, Tabaco y Flores.
Desde la Dirección de Comercio y Financiamiento se realizan acciones de mitigación tanto de Riesgos Comerciales como de Riesgos Climáticos, enmarcadas en el Plan Nacional de Desarrollo de carácter general, en donde se definen planes, programas y proyectos para cada uno de los sectores.
Dentro del primer grupo de acciones, se llevan adelante:
Estos Fondos, se nutren de los ingresos derivados de pagos y cesiones de los productores e ingresos definidos por ley.
En cuanto a los Riesgos Climáticos, se desarrolla acciones para mitigar los efectos de la ola invernal (heladas, lluvias e inundaciones). En el 2008 hubo 248.000 has afectadas (dedicadas a la producción de pasto, maíz, arroz y frutales, sin considerar palmeras y ganadería). Se brindan incentivos tales como diferimientos de crédito (refinanciación de deudas) o acceso a fondos compensadores (ambas excluyentes).
El desarrollo del seguro es diferente según el tipo de producción. En palma el factor de mayor relevancia lo constituyen las enfermedades. En tabaco las dos principales compañías del mercado subsidian 60% de la prima neta y el productor (aprox. 8.000 productores) pagan el 10% de la prima. En el caso de maíz y algodón se pudo observar la existencia de primas altas, no registrándose indemnizaciones en el último año.
FINAGRO es una entidad Mixta que administra los recursos para financiar, a través de la Banca, los créditos de fomento, o sea que es un banco de segundo piso. Hay tres líneas de crédito principales: Normalización; Capital de Trabajo e Inversiones. Dentro de estos tres ejes se desarrollan las siguientes acciones:
En general, los incentivos incluidos operan hasta el 40% del valor de la inversión en pequeños productores, los cuales están definidos en función del nivel de activos (menores a U$S 25.000).
En cuanto al seguro, en el año 2003 se pasó el manejo a FINAGRO. Este organismo paga una parte de la prima y Planeación paga otra parte
Los microseguros se desarrollaron en base a una encuesta de los tomadores de microcrédito, para definir el perfil del cliente y la deposición a tomar seguros. Se ofrecen pólizas de 5 a 20 dólares anuales para seguro de vida y amparo total de 500 dólares. La prima es de 28%. Próximamente se desarrollaran seguros patrimoniales, sobre inventarios, máquinas y casas.
Se desarrolla un programa de incentivo a la siembra de un tipo de cultivo específico, el maíz amarillo tecnificado. Este incentivo permite compensar la caída de precios por la crisis. El incentivo permite tener un registro sobre el rendimiento de los productores.
El seguro es utilizado en el 3% del área. En el norte, con más problemas climáticos hay mayor interés en tomar coberturas. La estrategia en estos casos, es acceder por medio de cooperativas. Las mayores dificultades se encuentran en la diversidad de rendimientos de las variedades de los cultivos, lo que dificulta la implementación de un seguro con utilización de índices.
El IDEAM presta servicio de alerta, basándose en la información meteorológica, hidrológica y ambiental, ante la ocurrencia de incendios, inundaciones, deslizamientos, vendavales, sequías heladas y altas temperaturas.
Hay 11 áreas operativas que cuentan con 2.134 estaciones convencionales (782 hidrológicas, 500 meteorológicas y 1298 pluviometricas) y 446 estaciones automáticas a partir de las cuales, procesan y nutren los sistemas del instituto. También existe una red administrada por de la Federación Nacional de cafeteros.
En cuanto a la información agro meteorológica, se realizan pronósticos semanales que se difunden en intendencias, radios y empresas y se realizan estudios de acuerdo a requerimientos específicos.
Augura es una corporación gremial, que agrupa a los productores y comercializadoras internacionales de banano de Urabá y Magdalena, zonas colombianas productoras de la fruta para los mercados internacionales.
Entre las gestiones económicas que se impulsan se destacan: el incentivo a la cobertura cambiaria; el incentivo sanitario al banano; líneas de crédito FINAGRO, programa de riego de agro; ingreso seguro y el Seguro Bananero. Con respecto a este último, se gestionaron mejores condiciones en los términos del seguro agropecuario, de tal suerte que se lograron cubrir 12 mil hectáreas en la región de Urabá.
El seguro tiene las siguientes características: es un Seguro por Planta, es decir que indemniza el número de plantas afectadas por un evento climático. El valor por planta corresponderá a la división entre el valor asegurado y la densidad de siembra por Ha. Es un seguro de tipo catastrófico, debido a que el deducible se aplica sobre la suma asegurada, no sobre el siniestro. Los riesgos que se cubren son vientos e inundación.
Dentro de la oferta de seguros de Mapfre en Colombia, un producto importante lo constituye el seguro subsidiado por el gobierno y ha contado con la experiencia obtenida a lo largo de muchos años en España y provista por Latin Risk.
La normativa vigente (Ley 69 de 1.993; Ley 812 de 2.003; Resolución No. 002/97 CNCA y Resolución No. 012/98 MADR) promueve un seguro subsidiado de cobertura de Riesgos Climáticos (Exceso de lluvia; Déficit de lluvia; Inundación Granizo; Vientos fuertes; Helada; Avalancha y Deslizamiento). Su implementación ha sido gradual por regiones, cultivos y riesgos. La suma asegurada es en función de los costos de producción, y el subsidio a la prima es un porcentaje del costo total del seguro (30% seguro individual o 60% si es colectivo).
Hay dos tipos de cobertura:
El Banco Agrario de Colombia señaló las ventajas de esta operatoria, especialmente a los tomadores de crédito del BAC:
A su vez el banco cuenta con las siguientes ventajas