Evaluación
de riesgo climático y vulnerabilidad de
los ambientes a partir de Imágenes Satelitales
de alta resolución Landsat TM 5 y 7
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Introducción
En este trabajo se describen los métodos
desarrollados en el Instituto de Clima y Agua,
del INTA de Castelar, con la participación
de profesionales del sector de Sensores Remotos
del mismo, para la delimitación de áreas
con distinta afectación producida por eventos
climáticos extremos de excesos de precipitaciones
y sequías para la región especificada
por el proyecto.
Como parte de la elaboración de un Sistema
de Información Geográfica de apoyo
al análisis de riesgo para el seguro agropecuario,
se requirió la elaboración de un
mapa de riesgo de origen climático a partir
de la información que proveen las Imágenes
Satelitales de alta resolución Landsat
TM 5 y 7
El mapa fue realizado con el objeto de permitir
su uso a una escala de al menos 1:100.000, y detallar
la zonificación de la región en
áreas que presentan diferentes niveles
de riesgo de origen climático para la actividad
agropecuaria. Las contingencias climáticas
a considerar en este caso son los déficit
y excesos hídricos, no incluyendo en esta
componente otras como granizo, heladas o en general
marcas térmicas extremas.
La Información que provee el mapa es
la vulnerabilidad de los diversos ambientes para
la actividad productiva frente un evento determinado,
definiéndose los mismos por la rapidez
con que se manifiestan los perjuicios y por el
tiempo y condiciones necesarias para retornar
a una situación normal. El tipo de contingencia
o clase de riesgo que caracteriza la vulnerabilidad
(déficit o exceso) es el que produce mayor
impacto económico negativo.
El mapa no refleja la probabilidad de materialización
del riesgo descripto. La probabilidad de que se
presente una situación desfavorable esta
relacionada con el estado previo de los suelos
y la evolución del clima, la cual tiene
un relativo grado de previsibilidad para ciertos
tipos de anomalías climáticas, dando
lugar - cuando es posible - a la toma de medidas
de mitigación, tales como la elección
de especies o variedades, fechas de siembra o
cosecha, etc. La determinación estadística
de la probabilidad a priori en base a la frecuencia
de fenómenos ocurridos en el pasado, se
adapta menos a la realidad de los acontecimientos
y se considera insuficiente para este tipo de
uso.
Materiales y Métodos
El material básico de trabajo es un conjunto
de imágenes LANDSAT TM5 y TM7, representativas
de periodos de clima normal y de diversos eventos
significativos de exceso y déficit hídricos
en la región de interés. En el Anexo
1 se da el detalle de las imágenes
utilizadas.
Los diferentes ambientes se caracterizaron también
teniendo en cuenta las condiciones de drenaje,
capacidad de almacenamiento, riesgos de erosión
hídrica o eólica de los diferentes
tipos de suelos en base a la información
de los suelos predominantes de la región
en estudio provista por el Atlas de Suelos de
la Republica Argentina (Buenos Aires,1990) a escala
1: 500.000 del Instituto de Suelos de INTA Castelar.
Las imágenes fueron analizadas con el
objeto de comprender los procesos de circulación
horizontal y vertical del agua en relación
al relieve, textura y composición de los
suelos, de manera de poder realizar una partición
del área en regiones homogéneas
desde el punto de vista del riesgo hídrico.
La observación de una serie histórica
de imágenes satelitales permite diferenciar
y mapear áreas o ambientes homogéneos
en cuanto a su comportamiento frente a eventos
extremos: inundaciones o sequías. Para
el mapeo de los ambientes se seleccionaron del
archivo del Instituto las imágenes más
representativas de los eventos extremos. Cabe
mencionar que un proceso de anegamiento no siempre
esta vinculado en forma directa con el volumen
y oportunidad de la precipitación local,
por lo cual no se consideraron las anomalías
de lluvia para la elección de las imágenes,
sino que se tuvieron en cuenta la presencia o
no de masas de agua no permanente (caso excesos),
o los indicadores de stress de la biomasa (caso
déficit).
Las imágenes seleccionadas se utilizaron
de la siguiente manera:
· En los momentos de excesos
hídricos, por oposición
a las áreas inundadas, encharcadas o con
falta de piso y las de expansión de aguas
permanentes, se diferenciaron las áreas
no afectadas por este evento.
· En imágenes de periodos
climáticos normales, las áreas
de retracción de las aguas determinan los
diferentes comportamientos hídricos.
La recuperación de tierras para la agricultura,
cuando se produce luego de eventos extremos de
exceso o déficit, es totalmente evidente
en las imágenes. La presencia de cultivos
de cosecha o pasturas implantadas es un indicador
de la aptitud productiva del lugar, mientras que
su ausencia, aún en condiciones aparentemente
aceptables, habla de la existencia de limitantes
para el uso agropecuario, como napas freáticas
demasiado cercanas a la superficie, salinización
o simplemente falta de acceso físico al
lote.
· En momentos de déficit
hídrico, aquellas áreas
en las que se ve manifestado el estrés
hídrico en la biomasa y la mínima
superficie que ocupan las aguas permanentes y
semipermanentes.
El siguiente paso consiste en la consideración
de la circulación vertical del agua, es
decir la relación entre niveles freáticos,
volumen de las precipitaciones, tiempo que el
agua permanece en la superficie o próxima
a ella, lo cual es fuertemente dependiente, para
las mismas condiciones atmosféricas, de
la permeabilidad de los suelos y de las condiciones
climáticas previas a un momento dado. Este
análisis da los elementos de juicio para
identificar y rotular áreas o ambientes
de distinta vulnerabilidad, por su diferente capacidad
de recuperación.
Para los fines de este trabajo, y considerando
el uso practico del mapa se definieron ocho tipos
de ambiente de riesgo, los que se describen a
continuación.
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10 |
Agua permanente. |
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11 |
Áreas no aptas para agricultura.
Se caracterizan por la presencia de agua en
forma semipermanente, o afectadas por salinización,
y que presentan alto riesgo para la actividad
agrícola. |
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2 |
Inundación con drenaje pobre.
Se caracterizan por permitir la actividad
agrícola en épocas favorables.
En periodos con excesos de lluvias, permanecen
inundados en forma prolongada,
generalmente durante mas de una campaña
agrícola, pero posteriormente recuperan
su aptitud agrícola. |
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3 |
Anegamiento de larga duración.
En periodos con excesos de lluvias, permanecen
total o parcialmente anegados, presentando
encharcamientos o falta de piso
en forma prolongada, generalmente durante
mas de una campaña, pero posteriormente
recuperan su aptitud agrícola.
Las áreas típicas son los sectores
más altos y planos
de los Planos Altos del Noreste de la provincia
de Bs.As |
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4 |
Anegamiento de corta duración.
En periodos con excesos de lluvias, permanecen
total o parcialmente anegados, presentando
encharcamientos o falta de piso en forma transitoria,
generalmente durante una campaña, y
posteriormente recuperan su aptitud agrícola.
Los sectores típicos se encuentran
en los Planos Altos del Noreste de la provincia
de Bs.As. |
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5 |
Áreas libres de riesgo.
Por sus características topográficas,
de drenaje, calidad de suelos, etc, tienen
muy baja probabilidad de sufrir perdidas por
excesos o déficit hídricos,
con relación a los demás ambientes.
Los casos más representativos son los
albardones del Noreste de la provincia de
Bs.As. |
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6 |
Vulnerabilidad baja frente al déficit
hídrico. Son sectores algo
excesivamente drenados (ver ref. 1). Se ven
afectados en periodos de déficit hídrico
prolongado o coincidente con momentos críticos
de los cultivos. Los casos representativos
son los médanos longitudinales del
Oeste bonaerense. |
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7 |
Vulnerabilidad
elevada frente al déficit hídrico.
Son sectores excesivamente drenados (ver
ref. 1). Se ven rápidamente afectados
en periodos de déficit hídrico.
Los casos típicos son las crestas
de los médanos parabólicos
y los cordones medanosos del centro Oeste
de la provincia de Bs.As.
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Actualización
del mapa de riesgo
El método de elaboración del mapa,
tal como se ha descripto arriba, basada en los
eventos de excesos hídricos observados
desde la década del 80, deja abierta la
posibilidad de que frente a un evento extraordinario
el agua ocupe niveles no observados en la serie
histórica de imágenes disponibles.
Esta situación también puede darse
como consecuencia de obras de infraestructura
(canales, caminos, terraplenes) que alteren las
características de drenaje de un área.
En estos casos las nuevas posiciones alcanzadas
por el agua definirán los cambios a realizar
en el mapa.
Referencias
1 Libro de Campaña para Descripción
y Monitoreo de Suelos, versión 1.1, Centro
Nacional de Relevamiento de Suelos, Servicio de
Conservación de Recursos Naturales, Depto.
De Agricultura de los EEUU, traducido en el Instituto
de Suelos, INTA Castelar, 2000, Pág. 1.9).
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